Donar sangre de forma habitual protegería de la diabetes
Investigadores españoles observaron efectos positivos de las extracciones periódicas sobre un grupo de pacientes diagnosticados de esta patología crónica. En algunos casos permitió reducir la dosis de fármacos
El exceso de hierro en el organismo es uno de los factores de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2, una patología crónica unida también al sobrepeso y a la falta de actividad física que se caracteriza por un incorrecto procesamiento de la glucosa. El hierro oxida los tejidos e interfiere en el metabolismo del azúcar.
Estudios en población donante de sangre mostraron que aquellas personas que habían donado dos o más veces en los últimos cincos años presentaban menos hierro circulante en sangre y un menor riesgo de desarrollar diabetes que aquellas que habían donado una vez o ninguna.
José Manuel Fernández-Real, nacido en Samos (Lugo, España) y responsable de la sección de Endocrinología del hospital Josep Trueta de Girona, ha dirigido una investigación clínica que ha demostrado el efecto positivo de las extracciones periódicas de sangre en pacientes diagnosticados de diabetes tipo 2.
Durante cinco años, su equipo ha monitorizado a 30 pacientes varones afectados por diabetes tipo 2. Todos siguieron su tratamiento normal (dieta, ejercicio y medicación) pero a la mitad de ellos se les practicó además extracciones de sangre, una cada quince días, durante seis meses.
Según explicó ayer a este diario el responsable del proyecto, el grupo que se sometió a donaciones habituales mejoró notablemente sus concentraciones de glucemia, permitiendo incluso en algunos casos reducir el tratamiento farmacológico.
El estudio desarrollado en Girona, como parte de la actividad del Centro de Investigación Biomédica en Red Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (Ciberobn) -cuyo nodo en Santiago dirige Felipe Casanueva-, es el primer acercamiento monitorizado a los efectos de la extracción de sangre en pacientes con diabetes tipo 2, por lo que la información existente no permite aún su recomendación como terapia.
Fernández-Real explica que la sangre extraída a estos pacientes no sería utilizable como consecuencia de los tratamientos con insulina y recuerda que el ritmo de donación recomendable es de hasta 4 veces al año en el hombre y 3 en la mujer.
08/07/2009
Fuente: elcorreogallego.es