Hallazgo de alteración genética que gatilla diabetes tipo 2 permitirá crear nuevas drogas
Una variante del gen IRS1 sería la explicación para la resistencia a la insulina, cuadro directamente relacionado a la forma más común de esta condición.
Hasta ahora la comunidad médica conocía la relación entre el gen IRS1 y la resistencia a la insulina, cuadro en que el organismo deja de reaccionar a esta sustancia y la glucosa se acumula en la sangre en vez de entrar a las células para convertirse en energía. Sin embargo, no se sabía cuál era el mecanismo tras este problema.
Expertos del Centro del Genoma de Montreal encontraron una variación en la secuencia del ADN que reduciría la actividad del gen IRS1, que es el primero dentro de las células en activarse ante la insulina. "Básicamente, el IRS1 le dice al resto de la célula: ¡Hey, la insulina ya está aquí, hay que empezar a consumir la glucosa de la sangre!. Si no funciona, todo el proceso se interrumpe", dijo Robert Sladek, jefe del equipo investigador.
Esto explicaría por qué algunas personas desarrollan resistencia a la insulina, afección directamente relacionada con la diabetes tipo 2, el tipo más común de esta condición y que en Chile la tienen 700 mil personas.
Búsqueda en el desierto
Hasta hoy, los principales hallazgos se habían concentrado en los factores genéticos que explican por qué en algunos pacientes el páncreas genera insulina en cantidades insuficientes para lograr que la glucosa salga del torrente sanguíneo y se deposite en los tejidos. Sin embargo, tras analizar el ADN de más de 14 mil personas en Francia, Dinamarca y Finlandia, los expertos del Centro del Genoma dieron con la variación puntual en el material genético. Sólo una letra del ADN se altera, produciendo esta resistencia.
La imposibilidad de que el azúcar abandone el torrente sanguíneo estaría dada por una inadecuada respuesta de los músculos, el hígado y los tejidos grasos ante la insulina. Según los expertos canadienses, ingleses y daneses, el problema estaría gatillado por esta alteración en la secuencia del ADN que inhibe la actividad del gen IRS1, el encargado de activar la recepción de la insulina en los tejidos del cuerpo.
La identificación de la alteración se produjo en una zona alejada del gen IRS1, en un tramo del genoma que es aparentemente inútil, conocido también como ADN basura. En palabras de Sladek, el hallazgo se produjo "en medio de un desierto sin genes conocidos cercanos".
Adelanto para el diagnóstico
La identificación del mecanismo que determina la resistencia a la insulina abre las puertas para el desarrollo de diagnóstico temprano, tratamientos y drogas que modifiquen de manera artificial la respuesta del organismo en el caso de aquellas personas que no reaccionan a esta hormona. "En personas con diabetes es posible alterar las señales que activan o desactivan el gen IRS1. Sin embargo, también podríamos desarrollar otros mecanismos para encenderlo", dijo Sladek.
Aunque la diabetes no es generada por la alteración de un solo gen, expertos chilenos valoraron el avance en la identificación de las causas de la condición. "El trabajo tiene la gracia de avanzar hacia su detección precoz . Lo óptimo sería alcanzar un diagnóstico antes de que se manifieste la resistencia a la insulina", dice Claudio Liberman, jefe de Endocrinología del Hospital Clínico de la U. de Chile.
En la actualidad, la única forma de detectar si alguien tiene problemas con la insulina es cuando ya presenta patologías manifiestas, como la resistencia o la diabetes. Según la médico Carmen Gloria Aylwin, de la Sociedad Chilena de Endocrinología, la aplicación de este descubrimiento en métodos de diagnóstico permitiría intervenir antes y prevenir su aparición en personas que presenten antecedentes genéticos.
08/09/2009
Fuente: La Tercera online